Félix es un arquitecto que siente como su estabilidad emocional se resquebraja cuando su novia Vera se niega a seguir viviendo con él. Una noche, recibe la visita de un desconocido que le pide si puede hacer una llamada telefónica. Félix lo deja entrar y en un momento de descuido el individuo parece desaparecer dentro de su casa sin dejar rastro alguno. A partir de ese instante, una serie de acontecimientos cada vez más angustiosos le llevan a la conclusión de que el intruso se ha quedado viviendo en su propia casa y que su vida está siendo amenazada por él.

